Sígueme

El yoga como negocio

En la actualidad mucha gente se ha acercado al yoga por motivos de salud, otros intentando encontrarse a si mismos, otros porque este mundo les apasionas, cada uno tiene sus propios motivos.

Y alguna gente ha visto como el yoga puede ser un gran negocio.

Se cobran por cursos precios elevadísimos, las clases de yoga en muchos casos están saturadas de gente, muchos profesores dan un gran numero de clases al día haciendo que estas sean mecánicas, etc...

Muchas escuelas se critican entre ellas, dando un espectáculo un poco penoso y olvidándose de lo que realmente intenta trasmitir el mundo del yoga.

El Yoga es uno de los sistemas filosóficos de la India, y como tal posee una serie de preceptos éticos y morales a ser practicado por todo aspirante o discípulo y constituye la base de todos los Yogas.

Pero muchas personas olvidan esos preceptos.

Las Abstenciones o Yamas son:

  • No herir, no a la violencia, no hacer daño.

  • No mentir, verdad en la palabra, pensamiento y acción.

  • No robar,

  • No envidiar, no ser ambicioso, no codiciar

  • No derrochar la energía sexual.

En el mundo occidental es difícil seguir estos conceptos, ya que desde muy pequeños nos educan para llegar muy alto en la vida tanto a nivel profesional como personal, pero sin preocuparnos de nosotros mismos y de nuestras necesidades.

Es un mundo muy competitivo, y todos queremos ser los mejores, y nos olvidamos de nosotros mismos.

Pero ahí está la diferencia, quien consigue o intentan seguir estas pautas está más cerca de ser un buen yoghi.

El yoga es una filosofía de vida, donde nuestro cuerpo, mente y espíritu confluyen y se abracen en armonía.

Los fundamentos del pensamiento yóguico dicen:

    Cada acción genera una fuerza de energía que regresa a nosotros de igual manera... Cosechamos lo que sembramos. Y cuando optamos por acciones que les producen alegría y éxito a los demás, el fruto de nuestro karma es también alegría y éxito.

Surya-Aruna

Recuerda

Recuerda que... A veces quien menos crees, es quien más te enseña, y a quien menos das, es de quien más recibes…  A veces de quien menos es...