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YOGA EN EL AGUA

El yoga es una ciencia milenaria que ha desarrollado y evolucionado según las necesidades del ser humano.

Esta disciplina ofrece la posibilidad de realizar las posturas tradicionales en un medio distinto como es el acuático. Este ambiente facilita la flexibilidad y el estiramiento.

PUEDEN HACERLO:

Los niños para mejorar problemas de columna, los adultos, y es altamente recomen­dado para personas con:

Capacidades corporales limitadas.

Lesiones de artritis o patologías óseas similares.

Necesidad de rehabilitarse después de algún accidente.

Sobrepeso que desean iniciar una actividad física.

Embarazadas.

COMO PRACTICAR LAS POSTURAS

Se pueden realizar de forma individual o en grupo. Algunas posturas se hacen en flotación o sentadas; otras, con los pies en el suelo o apoyados en el borde de la piscina. No siem­pre es imprescindible que el agua cubra todo el cuerpo. Se aconseja en casos específicos (problemas óseos) que la tem­peratura oscile entre los 34 y 36 grados centígrados en invierno, y entre los 20 y 25 grados en verano, ya que los músculos se relajan mejor en agua cálida. Una temperatura más baja de la deseada puede producir hipotermia.

Para aquellas perso­nas que no padecen de ningún problema y sólo desean disfru­tar de los beneficios del yoga acuático, la climatización del agua no es un requisito, ya que, como hemos menciona­do, se puede realizar también en sitios naturales.

Recuerda

Recuerda que... A veces quien menos crees, es quien más te enseña, y a quien menos das, es de quien más recibes…  A veces de quien menos es...