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Pratyahara

Es el estado en el cual los sentidos son capaces de no establecer relación con los objetos.

Es el dominio de los sentidos. La mente se separa de las sugestiones de las impresiones externas y se vuelve hacía sí.

Nuestros ojos dejan de ver formas, el oído de escuchar sonidos, el olfato de oler aromas… etc.....

Retiramos a nuestra mente del procesamiento de información que proviene por los sentidos. Es un descanso de los estímulos externos.

La técnica paso a paso

Es importante aclarar que oír un sonido es un proceso. El sonido es emitido por una fuente externa y es recibido internamente por nuestros órganos auditivos.

Una vez registramos el sonido, procedemos a procesarlo en diferentes formas.

Así que el regalo del silencio requiere de nuestras acciones a dos niveles, externo e interno.

El silencio surge aún en medio de ambientes muy ruidosos.

Haz una pausa en tus actividades. hadaconsternadaxl4

Observa cuales son las fuentes de sonido y ruido en tu entorno inmediato. Luego, conscientemente apaga las fuentes que puedes controlar, como la televisión, el teléfono, el ordenador, etc.....

Después de apagar las fuentes externas de ruido/sonido, observa si hay un proceso interno que continúa produciendo “ruido mental”. A menudo estos ruidos son pensamientos incompletos que flotan en nuestras mentes. En vez de tratar de extinguir estos ruidos mentales a la fuerza, simplemente los observamos y los dejamos flotar a la deriva. Esto es generalmente más sencillo de lo que imaginamos, pues las series de pensamientos incompletos es bastante incoherente. Cada vez que una fuente nueva de ruido, interno o externo, surge la observamos y luego la dejamos desvanecer.

Observa todos los sonidos que contribuyen a la sensación de ruido. Tal vez puedes comenzar escuchando los sonidos más distantes, pero sin tratar de identificar cada sonido y sin concentrarte demasiado en los sonidos. Simplemente nota el sonido y continúa moviendo tu atención sin sobresaltos de un sonido a otro.

Observa, que a menudo que te enfocas brevemente en un sonido los otros sonidos se van a desvaneciendo.

Gradualmente mueve tu atención hacia los sonidos más cercanos.

Eventualmente nota los sonidos más próximos a ti.

Sin cambiar nada, observa el sonido de tu propia respiración.

Luego abre tu atención a oír todos los sonidos al mismo tiempo. Aunque parece paradójico, notarás que en medio de los sonidos vas a encontrar que estás en un silencio perfecto.

Después de 5 minutos, puedes escoger reanudar los sonidos en tu entorno.  

Recuerda

Recuerda que... A veces quien menos crees, es quien más te enseña, y a quien menos das, es de quien más recibes…  A veces de quien menos es...