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Cuento para meditar

Estaba un mono en la selva limándose las uñas, al pasar la jirafa le preguntó:

¿Qué haces? 

Afilando mis uñas para matar al león

Al pasar una cabra le preguntó lo mismo.

Preparándome para acabar definitivamente con el rey de la selva, hoy lo voy a matar

Un antílope también se sorprendió de la conducta del mono y repitió el cuestionamiento.

Alistándome para darle una lección al león; si no lo mato, por lo menos lo dejaré inválido para siempre.

El rumor se expandió por toda la selva y todos se asombraban del valor, coraje y determinación con la que se expresaba el mono y no tardó en llegar al mismo león que de inmediato y ofendido fue a su búsqueda, lo cual fue relativamente sencillo, pues todos sabían en qué lugar estaba y ante la autoridad del rey no había quien se atreviera a mentirle.

Al encontrarlo con un fuerte rugido que puso los pelos de punta al mono, el león preguntó:

¿Qué haces?

Humildemente el mono se puso de rodillas y exclamó - «¡aquí nada más de hablador!».

 

Cuántos hay que solamente se dedican a hablar y no hacen otra cosa más que hablar, pero nunca se atreven a actuar.

Recuerda

Recuerda que... A veces quien menos crees, es quien más te enseña, y a quien menos das, es de quien más recibes…  A veces de quien menos es...