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Una carta

Hoy he recibido un email que me ha conmovido y aquí os dejo parte de su contenido. 

Hola Surya, te escribo esta carta porque aunque no lo creas tiene mucho que ver con el yoga.

Me gustaría que la publicaras en tu blog porque posiblemente pueda ayudar a muchas personas, especialmente a jovenes como yo, que están pasando por algo parecido a mi.

Siempre he sido un chico joven, deportista, alegre, que salía con sus “amigos”, como cualquier chico de mi edad…

Pero de repente todo cambió, al principio siempre me sentía cansado, sin fuerzas y mis amigos se metían conmigo diciéndome que era un quejica, luego empecé a tener dolores aunque no demasiado fuertes al principio pero poco a poco los dolores eran más fuertes, al final fui al médico donde me diagnosticaron una enfermedad que me cambiaría la vida… a partir de ese momento todo cambio.

Me recomendaron llevar una vida tranquila, sin excesos, no podía practicar  apenas deporte de momento,   y por supuesto lo de salir de fiesta de momento era impensable. Para alguien joven que está empezando a disfrutar de la vida era muy difícil sobrellevar una enfermedad que te limita tanto físicamente.

Mis “amigos” empezaron a dejar de llamarme porque según ellos me había convertido en alguien aburrido que solo hacía que quejarse…

Cuando lo recuerdo siento un fuerte dolor pero en el alma,  estaba enfermo, sin amigos, sin apenas poder hacer nada, mi mundo se hundía, empecé a no querer salir a la calle, a sentirme triste, a no comer, a llorar por todo… sin darme cuenta caí en una depresión, no podía entender que había hecho para que la vida me tratara tan mal.

Sufría por mi familia los pobres lo estaban pasando fatal, no sabían como ayudarme,  yo intentaba luchar aunque solo fuera por ellos para evitarles tanto dolor, pero ni tenía fuerzas, ni sabía como…

Fue una epoca muy dura, sufrimos todos mucho, durante demasiado tiempo. Un día mi psicólogo me abrio una puerta hacia la esperanza,  me recomendo que practicara algún estilo de yoga que no fuera muy fuerte, que me vendría bien, conocería gente y por lo menos haria  algo de ejercicio, y pensé ¿yoga? pero si eso es para gente rara… (que equivocado estaba) pero aun así me apunte y ahí cambio todo, al principio reconozco que no estaba mucho por la labor pero poco a poco me empecé a encontrar mejor y conocí a gente encantadora, empecé a tener nuevos amigos a los que no les importaba si físicamente no estaba bien, es más cuando tenía las recaidas siempre estaban a mi lado animandome…

Mi cuerpo se volvió más flexible, la relajación me ayudaba a sobrellevar mejor los dolores, para mi el yoga fue y es  mi salvación.

Mis profesores son encantadores, siempre están ahí, animandome, y empecé a sentirme útil, una persona como otra cualquiera con sus limitaciones;  poco a poco  fui recuperando mi estado de animo, y superé (con esfuerzo)  la depresión. Lo de mi enfermedad ya es otro tema a parte, pero si que es cierto que el yoga me ha ayudado a sobrellevar mejor mis dolores, mis recaidas, y aunque sé que  solo la medicina me puede ayudar, yo sigo luchando, porque sigo vivo, y mientras pueda y mi cuerpo me deje voy a hacer todo lo que siempre he deseado, pero sobre todo y lo más importante VOY A VIVIR…

Recuerda

Recuerda que... A veces quien menos crees, es quien más te enseña, y a quien menos das, es de quien más recibes…  A veces de quien menos es...