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Nadie es imprescindible

Estoy cansada de oír una y otra vez que nadie es imprescindible.

Todos somos importantes y nadie es absolutamente reemplazable; aunque lo digan leyes del mercado; frías e inhumanas.

Las leyes no sirven para ser aplicadas a las personas.

Somos personas, no cosas. Tenemos sueños, ilusiones, esperanzas, sentimientos.

Hay personas inmensamente necesarias, irremplazables, que por su magia se convierten en imprescindibles.

Personas que desaparecen de nuestras vidas, pero jamás de nuestro corazón.

Recuerda

Recuerda que... A veces quien menos crees, es quien más te enseña, y a quien menos das, es de quien más recibes…  A veces de quien menos es...